La economía cubana ha estado marcada durante más de seis décadas por el control centralizado del Partido Comunista y el liderazgo de la familia Castro. Sin embargo, más allá del discurso socialista y la retórica revolucionaria, se ha consolidado un modelo híbrido: un capitalismo de Estado militarizado, donde la riqueza y las divisas están concentradas en manos de un reducido grupo ligado al poder.
En el centro de este entramado se encuentra GAESA (Grupo de Administración Empresarial S.A.), un conglomerado que actúa como un verdadero “Estado dentro del Estado”. Su control sobre sectores estratégicos convierte a Cuba en lo que muchos analistas llaman “Castro Inc”, una empresa familiar con fachada revolucionaria.

GAESA, el corazón económico de los Castro
Origen de GAESA durante el “Período Especial”
En la década de 1990, tras la caída de la Unión Soviética, Cuba perdió sus principales subsidios y entró en una profunda crisis económica conocida como el “Período Especial”. Ante el colapso, Raúl Castro, entonces ministro de Defensa, buscó formas de generar divisas. Así nació GAESA, inicialmente como un brazo del Ministerio de las Fuerzas Armadas.
Oficiales militares fueron enviados a negociar con inversionistas extranjeros, capacitarse en escuelas de negocios internacionales y manejar empresas en sectores clave como telecomunicaciones, turismo y comercio. Esta estrategia permitió mantener ingresos, pero a cambio de concentrar el poder económico en una élite militar.
Expansión hacia turismo, comercio e importaciones
Con el tiempo, GAESA absorbió gigantes como CIMEX (principal consorcio comercial de la isla) y Habaguanex S.A., que administraba hoteles, restaurantes y bienes raíces en La Habana Vieja. Hoy controla:
- El 40% de las divisas generadas por turismo e importaciones.
- Cadenas hoteleras y minoristas.
- Empresas de alquiler de autos y agencias de importación.
- El puerto de Mariel y la zona franca.
GAESA es, en los hechos, el mayor conglomerado económico de Cuba.
El poder de la familia Castro en la economía

Luis Alberto Rodríguez López-Callejas, el general empresario
La dirección de GAESA recae en Luis Alberto Rodríguez López-Callejas, general del Ejército y exyerno de Raúl Castro. Su rol lo convierte en una de las figuras más influyentes del país, pues administra el flujo de divisas que mantiene al régimen en funcionamiento.
La concentración de divisas y sectores estratégicos
Quien quiera invertir o hacer negocios en Cuba debe pasar por GAESA. Desde el turismo de lujo hasta las cadenas de tiendas en dólares, pasando por las exportaciones e importaciones, todo queda bajo el paraguas de este conglomerado. Esto ha llevado a analistas a describirlo como una “empresa privada con fachada estatal”.
Contradicciones entre austeridad y lujo
El discurso oficial vs. el estilo de vida de la élite
Mientras el gobierno pide sacrificios al pueblo bajo la bandera de la austeridad, miembros de la élite gozan de privilegios. El hijo menor de Fidel Castro, por ejemplo, fue retratado en un yate en el Mediterráneo, símbolo de una clase dirigente desconectada de las penurias cotidianas.
Críticas de disidentes y evidencias de opulencia
La bloguera Yoani Sánchez ha denunciado la incongruencia entre la retórica oficial y el lujo de los dirigentes: “Llamar a la austeridad mientras se vive en la opulencia ha sido una práctica común por más de medio siglo”. Estas imágenes y testimonios fortalecen la percepción de que la revolución se convirtió en una oligarquía de privilegios.
Paralelismos con otros regímenes poscomunistas
Comparación con Rusia, China y Vietnam
El modelo cubano recuerda al capitalismo de Estado aplicado en China y Vietnam, donde élites partidistas y militares controlan sectores estratégicos bajo la apariencia de socialismo. También se asemeja al proceso ruso tras la caída de la URSS, cuando grupos cercanos al Kremlin acapararon los activos del Estado.
El modelo de capitalismo de Estado con rostro militar
La diferencia en Cuba es que el proceso no se ha dado en un contexto de apertura, sino dentro de una dictadura cerrada. GAESA funciona como un monopolio militar-familiar, sin competencia ni transparencia, lo que fortalece la permanencia del régimen en el poder.
¿Hacia una dinastía al estilo Corea del Norte?
El rol de Alejandro Castro Espín en la seguridad del Estado
El hijo de Raúl, Alejandro Castro Espín, ocupa cargos clave en el Ministerio del Interior y controla organismos de inteligencia y contrainteligencia. Ha acompañado a su padre en reuniones internacionales y es visto como pieza fundamental en la sucesión.
La sucesión política y el futuro de la dictadura familiar
Todo indica que Cuba avanza hacia un esquema similar al de Corea del Norte, donde el poder político y económico se hereda dentro de la familia gobernante. La militarización de la economía, sumada al nepotismo, fortalece esa percepción.
Conclusión: Cuba como empresa familiar militarizada
GAESA como “Estado dentro del Estado”
Hoy en día, GAESA concentra el turismo, las importaciones, el comercio minorista y sectores estratégicos. No responde a instituciones estatales tradicionales, sino directamente a la familia Castro.
Perspectivas para la economía y el pueblo cubano
El resultado es una dictadura militar-familiar que combina elementos del socialismo y del capitalismo de Estado, donde el ciudadano común sigue enfrentando escasez, bajos salarios y falta de libertades, mientras la élite maneja las riquezas de la isla como un negocio privado: Castro Inc.
