Glendale, Arizona, 21 de septiembre de 2025. — Miles de personas se reunieron este domingo en el State Farm Stadium para rendir homenaje a Charlie Kirk, líder conservador y fundador de Turning Point USA, asesinado a tiros la semana pasada en Utah. El evento estuvo encabezado por el presidente Donald Trump, junto a altos funcionarios de su administración y figuras influyentes de la derecha estadounidense.
Un tributo con nivel de funeral de Estado
El homenaje, que contó con un fuerte dispositivo de seguridad, fue comparado por medios locales con un funeral de Estado, dada la magnitud de la convocatoria y la atención mediática.
Entre los oradores se encontraban el secretario de Estado Marco Rubio, el secretario de Defensa Pete Hegseth, la directora de Inteligencia Nacional Tulsi Gabbard, el secretario de Salud Robert F. Kennedy Jr., además del comentarista Tucker Carlson.
Trump, sentado junto al empresario Elon Musk, aseguró antes de viajar a Arizona que el acto buscaba “celebrar la vida de un gran hombre”.
“Un mártir para millones”
Durante el servicio, el asesor presidencial Stephen Miller afirmó:
“¿Pensaron que podían matar a Charlie Kirk? Lo han hecho inmortal”.
Entre los asistentes, miles de simpatizantes del movimiento MAGA lucieron camisetas y gorras con el lema Make America Great Again. Para muchos seguidores, Kirk se ha convertido en un “mártir de Cristo”, como lo describió Monica Mirelez, una texana de 44 años que viajó más de 12 horas para asistir al evento.
El asesinato que conmocionó a EE.UU.
Kirk, de 31 años, fue asesinado el 10 de septiembre mientras ofrecía una charla en una universidad de Utah. Recibió un disparo en el cuello y falleció poco después.
La policía arrestó a un sospechoso de 22 años tras 33 horas de búsqueda. La fiscalía ha solicitado la pena de muerte, alegando que el atacante confesó haber actuado movido por “odio” hacia las posturas de Kirk, quien era un crítico de la comunidad transgénero, los musulmanes y otros sectores progresistas.
Reacción de la Casa Blanca
Tras el crimen, Trump declaró a Kirk “mártir de la verdad y la libertad” y responsabilizó a la “izquierda radical” de incitar la violencia.
La Casa Blanca anunció medidas más duras contra el “terrorismo doméstico”, incluyendo la designación de Antifa como organización terrorista. Estas acciones han generado alarma entre críticos y defensores de derechos civiles, quienes denuncian una estrategia para silenciar la disidencia política.
El legado de Charlie Kirk
Su viuda, Erika Kirk, anunció que asumirá la dirección de Turning Point USA, asegurando que la misión de su esposo continuará.
Kirk utilizó sus millones de seguidores en redes sociales, su pódcast y sus conferencias en universidades para impulsar la agenda de Trump y promover una visión nacionalista y cristiana. Su asesinato ha profundizado las divisiones políticas en Estados Unidos, donde sus seguidores lo ven como un héroe y sus detractores como un agitador.
