La Institución Smithsonian decidió cancelar el proyecto que buscaba presentar la cultura cubana en el Folklife Festival 2017, en el Mall de Washington, debido a que no se logró un acuerdo contractual que regulara todos los aspectos del evento.
Durante más de diez años, especialistas de Cuba y Estados Unidos trabajaron en la preparación del programa. Sin embargo, los intentos realizados en la primavera y el verano pasados para actualizar el memorando de entendimiento no prosperaron, y el documento quedó sin firmar al cierre de septiembre.
“El Smithsonian y Cuba no han podido finalizar un plan claro para la participación de Cuba el próximo verano,” Michael Atwood Mason, director del Centro Smithsonian de Arte Popular y patrimonio cultural, escribió el 22 de septiembre a su homólogo cubano, Gladys Collazo Usallán, presidente del Consejo Nacional de Patrimonio Cultural. “Puesto que ahora tenemos menos de nueve meses para el festival, no creo que es factible producir un excelente programa, fácil de recordar para el festival de 2017.”
Representantes de alto nivel del gobierno de Cuba nunca respondieron a la versión final del contrato, y los funcionarios del Smithsonian no pensaban que se podía hacer, dijo Linda St. Thomas, portavoz en jefe del Smithsonian.
El fracaso es tanto más sorprendente, ya que los altos ejecutivos del Smithsonian han hablado con mucho optimismo sobre el festival cubano ya que la idea fue anunciado a principios del año pasado.
El desglose aturdido a defensores y curadores del festival que hicieron un gran esfuerzo y esperanza para esta propuesta que parecía estar a punto de colocar un signo de exclamación cultural en el trabajo diplomático para la reconstrucción de las relaciones entre los países.

