Tallahassee, Florida — La fiscal general de Florida, Ashley Moody, y el senador estadounidense Rick Scott, anunciaron su apoyo a una nueva ofensiva política contra el régimen comunista de Cuba, al que acusan de abusos sistemáticos de derechos humanos y de servir como plataforma para enemigos de Estados Unidos.
Moody respaldó la Ley DEMOCRACIA (“Denying Earnings To the Military Oligarchy in Cuba and Restricting Activities of the Cuban Intelligence Apparatus”), una iniciativa presentada por Scott que busca endurecer las sanciones económicas y políticas contra los líderes del régimen y sus redes de poder.
“El régimen comunista cubano continúa enriqueciéndose a costa del sufrimiento de su pueblo”, declaró Moody. “En Florida conocemos el costo de esa tiranía gracias a nuestra comunidad cubanoamericana, que guarda las historias de familias que huyeron de la persecución. Esta ley corta esas fuentes de dinero corruptas y responsabiliza a los dictadores.”
La propuesta otorga al Presidente de Estados Unidos la autoridad para imponer sanciones y negar la entrada al país a individuos y funcionarios vinculados con las fuerzas armadas, la inteligencia o la seguridad del régimen cubano, así como a sus familiares.
Scott, uno de los senadores más firmes en su postura contra La Habana, aseguró que Cuba sigue siendo una amenaza desestabilizadora en el hemisferio occidental.
“El régimen cubano sostiene a dictadores brutales y permite que Rusia, Irán y China comunista expandan su influencia en América Latina”, afirmó Scott. “El presidente Donald Trump y el senador Marco Rubio ya tomaron medidas para responsabilizar a la dictadura, incluyendo revertir la peligrosa decisión de Joe Biden de sacarlos de la lista de patrocinadores del terrorismo. Ahora debemos mantener la presión.”
La Ley DEMOCRACIA también contempla un punto clave: garantizar acceso libre y sin censura a internet para el pueblo cubano. El proyecto ordena crear un grupo de trabajo especializado que desarrolle soluciones tecnológicas permanentes para ofrecer conexión independiente del control del régimen.
Las sanciones podrían alcanzar a miembros del Partido Comunista, del Consejo de Ministros, del Ministerio del Interior, de las Fuerzas Armadas Revolucionarias e incluso a funcionarios de la Oficina del Presidente de Cuba.
Con esta iniciativa, Moody y Scott buscan cerrar los espacios de maniobra financiera del castrismo y dejar claro que ningún dólar estadounidense debe sostener una dictadura que ha oprimido al pueblo cubano durante más de seis décadas.
