El líder opositor cubano José Daniel Ferrer ha decidido abandonar Cuba y aceptar el exilio después de sufrir años de hostigamiento, golpizas y amenazas tanto hacia él como hacia su familia, según detalla en una carta manuscrita fechada el 10 de septiembre.
Ferrer, conocido por encabezar la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), denuncia que el régimen de La Habana ha utilizado métodos de represión sistemática para intentar doblegar su voluntad, incluyendo torturas físicas, humillaciones y campañas de desprestigio mediante grabaciones manipuladas.
Su esposa, Nelva Ismaray Ortega, confirmó la autenticidad de la misiva y explicó que la decisión de marcharse se tomó únicamente para proteger a sus hijos y evitar que la violencia del régimen lo arrastrara a responder con agresión. “Su salida no es una rendición, sino un acto de protección familiar”, aseguró Ortega.
En la carta, Ferrer detalla cómo su vida y la de su familia estuvieron en riesgo durante meses, describiendo situaciones de aislamiento, robos de alimentos y productos de higiene, y amenazas directas contra sus seres queridos. También apunta al jefe de la prisión de Mar Verde, Vladimir Pereda, como uno de los principales responsables de las agresiones.
A pesar de la represión, Ferrer mantiene firme su compromiso con la lucha pacífica por la libertad y los derechos humanos en Cuba, asegurando que continuará apoyando la disidencia interna hasta lograr cambios significativos o hasta morir en el intento.
“Mi amor por la familia y por Cuba ha sido lo que me ha sostenido en medio de tanto sufrimiento. La violencia del régimen no podrá quebrar nuestra determinación”, concluye el líder opositor.
