Un nuevo informe del Observatorio Cubano de Conflictos (OCC) reveló que durante agosto se reportó un número récord de manifestaciones y quejas en la isla. Según la organización independiente, los cubanos expresaron su creciente malestar frente a los apagones constantes, la escasez de agua potable y el deterioro de los servicios básicos a través de más de 1.000 acciones de protesta en todo el país.
El OCC, que documenta y analiza la conflictividad social y la represión en Cuba, destacó que los ciudadanos están recurriendo a distintas formas de resistencia cívica: desde marchas y cacerolazos, hasta pintadas en muros y mensajes en redes sociales. A la par, las denuncias por problemas de seguridad pública —como muertes, desapariciones y hechos de violencia— se duplicaron en niveles alarmantes, reflejando un clima social cada vez más tenso.
Crisis de servicios básicos
Los cortes eléctricos prolongados y la falta de agua potable han trastocado la vida diaria en la isla, generando protestas en varias localidades. Algunos reclamos consiguieron respuestas puntuales de las autoridades, pero también derivaron en arrestos y actos represivos.
El informe subraya que, pese a las promesas oficiales, el gobierno de Miguel Díaz-Canel insiste en que no cuenta con fondos suficientes para importar combustible o medicamentos. Actualmente, solo un 35% de los fármacos esenciales estaría disponible en farmacias.
No obstante, el director del proyecto en la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba, Rolando Cartaya, quien elaboró el reporte, señaló a Infobae que estabilizar el sistema eléctrico requeriría alrededor de 250 millones de dólares anuales, mientras que reponer los medicamentos básicos costaría unos 75 millones.
En contextos similares, ya se han documentado situaciones críticas, como la llegada a La Habana de un vuelo con 150 cubanos deportados desde EE.UU., lo que refleja cómo la crisis social y migratoria se entrelaza con los problemas internos de la isla.
Recursos militares y represión
La narrativa oficial contrasta con una investigación del Miami Herald, que citó documentos de GAESA, el conglomerado militar más poderoso de la isla, donde se calcula que existen cerca de 18.000 millones de dólares en cuentas en el extranjero.
En agosto, las “desafíos al Estado policial”, que habían liderado las categorías del OCC durante meses, descendieron al segundo lugar. Aun así, se registraron acciones de desobediencia con fuerte impacto: cacerolazos nocturnos, bloqueos de calles, plantones frente a sedes gubernamentales y actos clandestinos como grafitis antigubernamentales o daños a infraestructuras estatales, incluyendo la empresa de telecomunicaciones.
