La tormenta tropical Matthew alcanzó la categoría de huracán mayor este viernes y avanza con lentitud por el Caribe, representando una seria amenaza para Jamaica, Cuba, Haití y las Bahamas.
El fenómeno se intensificó hasta la categoría 4 en la escala Saffir-Simpson, con vientos máximos sostenidos de 140 millas por hora, según reportes del Centro Nacional de Huracanes (NHC).
“Muchas zonas habitadas podrían verse en peligro por este sistema”, advirtió Rick Knabb, director del NHC, quien confirmó que los llamados “cazadores de huracanes” continuarán sobrevolando la tormenta en los próximos días para recopilar información.
De acuerdo con el Instituto de Meteorología de Cuba, se prevé que Matthew reduzca su velocidad en las próximas horas y realice un giro hacia el noroeste.
El recuerdo del huracán Sandy en 2012 aún está presente en la isla, cuando el meteoro golpeó con fuerza a Santiago de Cuba y Holguín, dejando al menos 11 fallecidos, miles de viviendas destruidas y severos daños en la infraestructura eléctrica y de comunicaciones.
Como medida preventiva, IBC Airways suspendió todos los vuelos desde y hacia la base naval estadounidense de Guantánamo, en el oriente cubano, informó la propia instalación a través de su cuenta oficial en Twitter.
En Jamaica, el director del Servicio Meteorológico, Evan Thomas, alertó que el país podría recibir un fuerte impacto. Las autoridades recomendaron a los pescadores abandonar los cayos y regresar a tierra firme, según reportó el Jamaica Observer.

