Opositores cubanos denunciaron este lunes que el gobierno de la isla está filtrando y bloqueando mensajes de texto enviados desde teléfonos móviles cuando incluyen términos considerados sensibles, como “democracia” o “derechos humanos”.
La investigación fue realizada por la bloguera Yoani Sánchez y el periodista Reinaldo Escobar, quienes comprobaron que los SMS que contenían palabras como “huelga de hambre” o los nombres de reconocidos disidentes nunca llegaban a sus destinatarios.
Según explicó Eliécer Ávila, líder del movimiento juvenil opositor Somos Más, se identificaron al menos 30 palabras clave sujetas a censura, aunque aún no se ha publicado la lista completa.
“Al principio pensábamos que los mensajes desaparecían por fallos técnicos del proveedor. Luego decidimos hacer pruebas usando los términos que más incomodan al gobierno y confirmamos que eran bloqueados”, afirmó Ávila. “Esto demuestra el nivel de inseguridad y paranoia de las autoridades”, agregó.
El informe no precisa desde cuándo opera este sistema de filtrado. El texto completo fue publicado en el portal digital 14ymedio.com, fundado por Sánchez.
La empresa estatal de telecomunicaciones ETECSA no ofreció comentarios al respecto.
El gobierno cubano, por su parte, ha acusado en repetidas ocasiones a Estados Unidos de intentar utilizar las telecomunicaciones para desestabilizar el régimen, y ha calificado a activistas como Sánchez de “mercenarios” al servicio de Washington.
Pese a los intentos de la administración de Barack Obama por facilitar vínculos con proveedores de Internet estadounidenses tras el acercamiento de 2014, las autoridades cubanas han preferido cooperar con Rusia en temas de ciberseguridad y con China en el suministro de tecnología de comunicaciones.
Actualmente, se estima que entre un 25 % y un 30 % de los 11,2 millones de habitantes de la isla tiene algún tipo de acceso a Internet, principalmente a través de puntos Wi-Fi públicos. Sin embargo, su uso sigue siendo limitado por las tarifas elevadas. Solo alrededor del 5 % de la población dispone de conexión en el hogar, un servicio que requiere autorización oficial.

